¿Qué es la Belleza? Belleza e Historia

¿Qué es la Belleza?

La Belleza a lo largo de la historia

 

Se puede definir la belleza como la armonía artística o física que inspira admiración y placer.  Por lo tanto la belleza es una apreciación subjetiva en donde no necesariamente va implicada la simetría.

Actualmente se considera que los medios de comunicación, la industria de la moda, la publicidad y el cine, son los principales generadores de conceptos de belleza.

Belleza antigua

La belleza es un concepto subjetivo

Belleza es la apreciación emocional que un sujeto percibe del objeto o cosa que aprecia. Ese valor o “fuerza emocional” se traduce como un estímulo que va causando la sensación de agrado en quien la aprecia. El agrado y la complacencia vienen dados como resultados de la interconexión entre lo que uno espera y lo que se recibe. Cuando las cosas tienen coincidencia con lo que se espera, complacen.

Por lo tanto, cada persona tiene en su interior este patrón comparativo que establece la interconexión con lo que se le ofrece. En la mayoría de los casos este patrón comparativo o modelo estándar se origina de las tradiciones culturales y en otros casos se debe a la naturaleza del ser humano.

La belleza resulta agradable a los sentidos específicamente a los ojos y causa emociones agradables y sensación de placer; antes bien, no todo lo que nos genere placer tiene por qué ser bello, debido a esto el concepto de belleza también es sumamente subjetivo depende de los ojos de quien la ve y de los parámetros de la época en la que se vive.

La cultura y la belleza 

Resulta muy fácil establecer conexiones con quienes hablan el mismo idioma de uno, eso se debe a la cultura; pero también es muy fácil concordar con quienes son honestos y esto es natural. Es decir, que si relacionamos esto con el concepto personal que cada uno tiene de belleza podemos concluir que al momento de establecer criterios, se toman en cuenta otros asuntos más complejos que están implícitos.

 

La Belleza a lo largo de la historia

La historia nos ha demostrado desde sus inicios que la belleza ha sido constituida como una cualidad, esto lo pone de manifiesto los escritos, consideraciones, y disertaciones acerca de la belleza que remiten de antigüedad clásica.

En la Edad Media, la belleza solía ser atribuida como una rama de la teología, porque se creía que la belleza era un atributo divino proveyente de Dios. Ejemplo de esto fue la investigación de San Agustín, quien manifestó que la belleza consistía en poseer un orden y una unidad que se da por la complejidad. Lo que podría ser, por ejemplo, simetría, ritmo o simples proporciones.

La simetría femenina se ha considerado como un indicador de belleza, y junto a ella otros elementos como las piernas largas, los ojos grandes, y la juventud.

La Belleza en Egipto: Los símbolos 

La belleza en Egipto a.C. era un atributo que solo le podía pertenecer a la clase sacerdotal. Cada acto relacionado con el embellecimiento tenía una función médica y un  sentido simbólico.

La Belleza en Grecia: la armonía

El ideal de belleza de la Grecia antigua no radicaba en el adorno artificial del cuerpo ni en los cuidados de éste, sino en la armonía de cada una de sus partes. La belleza residía en la perfección de cada una de las proporciones. Los griegos contemplaban el mundo y a sus seres como una obra de arte.

La Belleza en la Edad Media: la pureza

En la era medieval la mujer ideal era rubia, con el cabello en trenzas, rizado o suelto; con la piel bien blanca (símbolo de pureza), la piel debía tener un tono pálido que se extendiera hasta el cuello y las manos. La frente ensanchada y brillante, lo que agrandaba los ojos y delimitaba la raíz del cabello en forma de corona.

La Belleza en el Renacimiento: equilibrio

En el Renacimiento, Leonardo Da Vinci y Durero establecieron precisos diagramas para la figura ideal. En esta época se abusaba de los maquillajes. La mujer debía tener tres elementos blancos (la piel, las manos y los dientes), tres rojos (los labios, las uñas y las mejillas) y tres negros (los ojos, las pestañas y las cejas).

Belleza barroca

En la pintura barroca cada pintor tiene su propio estilo para representar a la figura femenina; sin embargo, en general, la mujer aparece como una figura sensual, llena de vitalidad. Se exaltan rasgos, como la palidez, el rojo de los labios, el rubor y el pelo.

La Belleza en el Siglo XIX: el baño

La limpieza física, a principios del siglo XIX, se transformó en una cualidad que distingue a la burguesía, y es un símbolo de belleza. El hábito de bañarse se impuso a medida que se construían cuartos de aseo en las viviendas. Como regla, los pies debían lavarse cada ocho días; los dientes, una vez por semana y los cabellos, cada dos meses.

 Belleza en la Actualidad

La Belleza en el Siglo XX: la liberación

La mujer de la primera mitad de siglo XX lucha por sus derechos políticos y cívicos. Dejan de importarle los cánones de belleza que imponen los hombres.

 

La Belleza en la Actualidad

Se vuelve a una situación en donde lo más importante es sentirse bien y cuidarse tanto por dentro como por fuera, para esto, surgen en Internet una gran cantidad de páginas para este fin: La Parafarmacia Online. Un ejemplo de esto, es por ejemplo FarmaCrema, donde se han especializado en todo este tipo de productos.

Vuelven también estéticas de hace 20 ó 30 años con barbas largas, y ropas que podrían ser de nuestros bisabuelos.

Disfruta de tu Belleza, todas somos Bellas para alguien